En conflicto agrario, campesinos usaron como rehenes a tres periodistas

Publicado: abril 12, 2012 de libex en Alertas

México, 12 de abril 2012.- Campesinos de la comunidad Nunkini tomaron como rehenes a tres periodistas durante 13 horas y amenazaron con matarlos si las autoridades de Campeche no aceptaban mediar en la vieja disputa por posesión de tierras que mantienen con habitantes de Santa Cruz ex Hacienda.

La retención ilegal de los periodistas Édgar Ichté Villafaña, corresponsal del periódico Milenio, junto con Eric Hernández y  Oliver Pacheco Delgado, de la televisora local Mayavision,  ocurrió el martes 10 de abril, cuando a las 22:00 horas llegaron a cubrir el enfrentamiento por el deslinde de predios entre campesinos de las dos comunidades del municipio Calkiní, en Campeche, en la Península de Yucatán.

Desde temprana hora, los habitantes de estas comunidades tenían bloqueada la carretera de acceso al poblado de Nunkiní, dispararon armas de fuego y se armaron con machetes. Los primeros reportes  anotaban que había 16 personas secuestradas, dos de ellas habían sido heridas con arma de fuego y otras dos más estaban golpeadas.

Otra versión señala que hubo tres heridos de bala, y una más sólo indica que cuatro personas resultaron lesionadas, entre ellas una herida de bala. Los campesinos impidieron la presencia de las fuerzas policiacas para rescatar a las personas lesionadas, inclusive uno de los sacerdotes intento mediar con los ejidatarios sin lograr un acuerdo.

En medio de ese conflicto, arribaron al lugar Edgar Ichté Villafaña, Oliver Pacheco Delgado y Erick Hernández, logrando acceder a la plaza cívica donde fueron bajados con violencia de automóvil en el que se transportaban.

“Nos querían voltear el carro, intentamos identificarnos, pero la situación fue tan intensa que todo terminó en violencia y nos arrebataron todos los equipos de trabajo. En ese forcejeo fuimos golpeados. Nosotros no provocamos a nadie los ánimos ya estaban caldeados, recibí jalones de cabello, nos tiraron al piso y nos patearon personas en estado de ebriedad, desde jóvenes hasta mujeres”, relató Pacheco Delgado.

Indicó que lograron liberarse, pero al percatarse que su equipo de trabajo estaba incompleto, regresaron con la intención de recuperarlo. Fue en ese momento, entre las 23:00 y 23:30 horas, que los campesinos atraparon a Ichté Villafaña y a Erick Hernández.

Pacheco Delgado logró escabullirse entre la multitud con la ayuda de personas de la misma comunidad, se resguardó en el vehículo y logró establecer comunicación con reporteros del municipio de Campeche, capital del estado.

A  Ichté Villafaña y Erick “los retuvieron desde las 11:30 de la noche a las dos de la mañana, cerca del Cobach, trasladándolos a la comisaría en donde tenían secuestrados a agentes de la Policía; hasta las cuatro de la mañana se presentó el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Jackson Villacís Rosado, sin que lograra ningún acuerdo; a las 7:30 de la mañana se presentó el Procurador General de Justicia, , Renato Sales Heredia, y no logró tampoco nada, incluso propuso intercambiarse por los reporteros, pero no aceptaron porque éramos su moneda de cambio, así lo manifestaron los pobladores”, dijo Pacheco Delgado en su relato.

Los pobladores alegaban que los reporteros retenidos garantizaban la solución al problema y por ello no serían liberados hasta que no se firma un acuerdo.

A las 9:00 horas del miércoles se entabló otro diálogo, sin lograr nada. Los comuneros exigían un compromiso de las autoridades de la Reforma Agraria y de la Procuraduría Agraria para terminar con el conflicto, con lo que dejarían en libertad a los reporteros, y el acuerdo se logró luego de tres horas de diálogo entre funcionarios y campesinos.

Finalmente se firmó un convenio de cinco puntos entre las autoridades y las partes en conflicto para solucionar la disputa por las parcelas entre las dos comunidades.

Hecho el acuerdo, fue a las 13:30 horas que los campesinos liberaron a los dos periodistas y otras víctimas de retención ilegal. Todos fueron escoltados por las autoridades a una agencia del Ministerio Público del Fuero Común de la capital del estado, y luego los llevaron al Hospital de Especialidades Médicas Doctor Javier Buenfil Osorio, donde los médicos detectaron en los periodistas lesiones en varias partes del cuerpo y luxación de un brazo a uno de ellos.

“Dicen (las autoridades) que no fue secuestro, pero (los campesinos) nos privaron de nuestra libertad, nos amenazaron que seríamos linchados, quemados, tenían armas, nos insultaron, nos golpearon”, indicó Pacheco Delgado.

Ichté Villafaña relató, en Milenio, que una vez secuestrados, fueron amenazados con ser linchados, pero gracias a la intervención de algunas mujeres que se encontraban en el grupo desistieron y calmaron los ánimos de los inconformes.

Durante el conflicto en el poblado, en la capital de Campeche un grupo de comunicadores realizaron una marcha en apoyo a sus compañeros secuestrados y golpeados.

Tras la liberación de los rehenes, en rueda de prensa en la capital del estado, el procurador general de Justicia, Renato Sales Heredia, y el secretario de Seguridad Pública, Jackson Villacís Rosado, presentaron su versión  sobre lo ocurrido en el poblado en Nunkiní.

Dijeron que en el enfrentamiento no hubo agresión física y atribuyeron al “estrés” los dolores que manifestaban los periodistas. También desmintieron que los comunicadores hayan sido utilizados como “moneda de cambio” para la negociación y consideraron que no fueron privados de su libertad por mucho tiempo, ya que se han dado casos de retenidos por hasta “dos o tres meses”.

Por su parte, el gobernador del estado, Fernando Ortega Bernés, dijo que estuvo “mortificado” y ocupado las últimas 24 horas en la solución del conflicto en la comunidad de Nunkiní  el cual se resolvió por la vía de la negociación, y agregó que a las tres de la madrugada estuvo a punto de tomar la decisión de que la fuerza pública interviniera para asumir el rescate de las personas que estaban privadas de su libertad, “conforme a las exigencias de las redes sociales que pedían el uso de la fuerza pública”.

En tanto, el dirigente municipal de Campeche del Partido Acción Nacional (PAN), José Inurreta Borges, calificó de lamentable la actuación del secretario de Seguridad Pública, Jackson Villacís Rosado, debido a que en lugar de entablar una mesa de diálogo, debió implementar un operativo de rescate  para liberar a los periodistas.

El CEPET sostiene que las agresiones en contra de periodistas y medios de comunicación por motivo de su trabajo, representan un ataque en contra de la sociedad porque vulneran su derecho a estar informada. Ello de concordancia con criterios de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.

Al mismo tiempo, exhorta a las autoridades del estado de Campeche a que se realice una investigación a profundidad para que estos hechos no queden impunes, a la vez que lamenta la tendencia de los representantes de la procuración de justicia y seguridad pública en el estado a minimizar la agresión que sufrieron los comunicadores Édgar Ichté Villafaña, Erick Hernández y  Oliver Pacheco Delgado, ya que con ello no contribuyen a crear en la sociedad un clima de libertad, de reconocimiento al derecho a la información y de respeto al trabajo de los periodistas.

Contacto:
libex@cepet.org
Tel. (+52) 55 8421 6060

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